La ministrable de Podemos está pidiendo que se paguen las pensiones con impuestos, mientras hay negociaciones gubernamentales

“Tenemos cuatro desafíos que enfrentar con urgencia para garantizar la adecuación de las pensiones”. Yolanda Díaz, representante de Podemos y candidata según la mayoría de las quinielas para convertirse en ministra de trabajo en un próximo gobierno en coalición con el PSOE, impuso ayer su estrategia para resolver el financiamiento del sistema de pensiones, uno de los mayores desafíos de la economía española.

La importancia del fondo de seguridad social ha llevado al Gobierno a considerar medidas para garantizar que, si el Ministerio de Trabajo queda a cargo del partido de Pablo Iglesias, la agencia que paga las pensiones esté fuera de su control, ya sea de forma independiente o bajo el paraguas de otro ministerio

Díaz presentó su estrategia en Vigo, como parte de una serie de conferencias sobre Derecho Social y con énfasis en lo que será la Seguridad Social en el futuro. El presente es más que complejo desde el punto de vista político y financiero. Un gasto de 153.800 millones de euros que no es suficiente para pagar 10 millones de pensiones y evitar que la deuda del sistema crezca a un ritmo vertiginoso. Díaz apuntó a “ir al financiamiento a través de presupuestos cuando no se logran las contribuciones sociales”. En otras palabras, cubrir la falta de recursos para pagar pensiones con más impuestos. Por su parte, Borja Suárez, gerente general de Seguridad Social con Magdalena Valerio, candidato a suceder a Octavio Granado y defensor, en particular, de las reformas opuestas.

El de Podemos es un esquema que apenas es aceptable para las organizaciones internacionales que monitorean la deuda española y solicitan reformas que van en la dirección opuesta. Pero mientras se espera que la división ministerial convenza a las partes, esto debería resolverse si, al parecer, la Seguridad Social deja de integrarse en el Trabajo y como encajaría en el futuro gobierno.

El hecho de que deje de ser parte de la cartera que Magdalena Valerio todavía administra sería completamente excepcional, como siempre ha sido durante la Democracia, pero la Secretaría de Estado podría tener un lugar en Hacienda o Economía. En el caso del Ministerio de María Jesús Montero, las fuentes de este departamento aseguran que no han recibido ninguna comunicación al respecto, aunque la suma de administrar los Presupuestos y las pensiones conduciría a una tarea enorme.

Más asequible, o al menos no tan complejo de administrar, sería la suma de Economía y Seguridad Social. Esta opción dejaría la gestión de la presión en manos de Nadia Calviño, lo que fortalecería su papel como vicepresidenta y al mismo tiempo encajaría en el hecho de que Pedro Sánchez quiere que la ex gerente general de los Presupuestos de la Unión Europea se convierta en la cara de la nueva Ejecutivo en asuntos económicos. Y en la actualidad no hay mayor desafío en esta área que la gestión de la Seguridad Social, cuyas deudas ya superaron los 50,000 millones en octubre pasado. Desde la perspectiva de Economía, solo dicen que preferirían no asumir, pero nunca rechazarían el ajuste.

Fiel a Iglesias

La elección de Díaz se debe al hecho de que a pesar de militar en IU, él es una de las personas más cercanas a Iglesias. Ambos trabajaron juntos en las elecciones gallegas de 2012, siendo Iglesias colaborador de Díaz. Esta circunstancia, sus actividades parlamentarias y su activismo en materiales de trabajo siempre la han colocado como  permanente candidata para ocupar un ministerio en caso de que UP pueda llegar a Moncloa. Incluso antes de las elecciones de abril, cuando Iglesias basó su campaña en lograr un gobierno conjunto con el PSOE, su nombre sonó fuerte de la mano del líder de Podemos en Galicia, Antón Gómez Reino, quién la postuló durante un mitin en A Coruña. como ‘nueva ministra de Industria’.

En los últimos meses, Díaz, junto con Rafael Mayoral y el propio Iglesias, ha estado en contacto con los sindicatos de CCOO y UGT al menos algunas veces, así como con otros como USO o los Técnicos de Hacienda (Gestha). Fue portavoz de Unidas Podemos en el Pacto de Toledo (el grupo hizo saltar por los aires el consenso para reformar el sistema en febrero) y en los comités de Trabajo e Industria. Hace unos meses, Irene Montero la colocó como uno de los activos más importantes de Unidas Podemos para ingresar al Ejecutivo.

Díaz es miembro de la coalición gallega Galicia en Común de Unidas Podemos y de IU. Su estatus ministerial incluiría varias ventajas para Iglesias: un sillón para la confluencia de Unidas Podemos y para IU, por lo que su nombramiento valdría el doble. También contribuiría a una cuota feminista, uno de los bastiones de la formación púrpura.

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